La ciudad cuenta con un nutrido número de restaurantes, de los cuales abundan los especializados en la gastronomía castellana de la comarca: caldos, asados, hortalizas... No se puede olvidar el peso específico de la confitería siendo los dulces conventuales los que gozan de gran prestigio. Son los de mayor idiosincrasia alcalaína las almendras garrapiñadas, Las Migas con chocolate, la Costrada de Alcalá, Las Rosquillas de Alcalá o los Penitentes (dulce de Semana Santa). Todos los años se celebran las Jornadas Gastronómicas, de gran afluencia de turistas. La ciudad ha vivido un incremento muy grande en sus plazas hoteleras. En 2005 se llegó a las 2.500 plazas con la apertura de nuevos hoteles y así en 3 años el número de alojamientos superará la treintena, de los cuales el Parador de Turismo (5 estrellas) será el más emblemático. Paradores de Turismo contará así con dos establecimientos en la ciudad; La Hostería del Estudiante, en pleno corazón monumental de la ciudad, es el otro establecimiento de la Red y de los primeros fundados en España (1928). |